Paciencia, Un Habito solo de Triunfadores
2009 Febrero 21

Paciencia

Paciencia
No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante. También es obvio que quien cultiva la tierra no se impacienta frente a la semilla sembrada, halándola con el riesgo de echarla a perder, gritándole con todas sus fuerzas: ¡Crece, por favor!
Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes: siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad,
no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que, un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.
Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡mas de 30 metros! ¿Tardó sólo seis semanas crecer? No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.
Durante los primeros siete años de aparente inactividad,
este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces
que le permitirían sostener el crecimiento, que iba a tener después de siete años.
Sin embargo, en la vida cotidiana,
muchas veces queremos encontrar soluciones rápidas y triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.
De igual manera, es necesario entender que en muchas ocasiones
estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo.
Y esto puede ser extremadamente frustrante.
En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés y aceptar que “en tanto no bajemos los brazos” ni abandonemos por no “ver” el resultado que esperamos, sí está sucediendo algo, dentro nuestro…
Estamos creciendo, madurando.
Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente
creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito
cuando éste al fin se materialice.
Si no consigues lo que anhelas, no desesperes…
quizá sólo estés echando raíces…
Hasta la proxima..
HUMMM. te cuento que tenia en casa, una matita de bambú precisamente y un hamster se le comió los cogollitos, dejandome solo la cañita pelada…me dió inicialmente impaciencia con el pobre ratoncito, pero luego me dije: simplemente le gustó el sabor y se lo comió, eso es todo…el bambú volverá a retoñar…todos se rieron…pero les prohibí que me tocaran la cañita que había quedado. eso sucedió hacia Julio del año pasado (2008). Hoy, sábado 18 de abril de 2009, me puse a curiosear la bombonera donde resembré la cañita de bambú en tierra y piedra y regué cada 8 días, hasta dejarla empantanada…y adivina qué…OH SORPRESA POR DIOS, bajo las piedritas que le puse sobre la tierra, divisé un cogollito de aproximadamente 2 cms…mejor dicho…los dejé a todos callados, porque sí surtió efecto mi esperanza de verlo retoñar de nuevo. De pronto le tomo fotos y te envío la evidencia. Gracias por este espacio. Hermosisimo.
De nuevo, millones de abrazos,llenos del mas sincero afecto. No sé donde los vas a guardar, pero te seguiré enviando muchos mas de los que ya te he enviado. Dios te bendiga, angelito hermoso.
Con gran afecto
Ines
muy inspirador tu comentario,de una paciencia oriental, sera nuestro gen que viajo de oriente, a traves de bering y llego por estas tierras…………